“Repetí milimétricamente cada pequeña acción de los días anteriores”

por Melisa Aller

Escuché una mini ópera en el camino para serenarme.  

Mi teléfono marcaba 15% de batería.

Alcanza y sobra para ir desde la estación Correo Central a Rosas.

Pensé hoy:- estoy con poco amor y mínima audacia.

Caminé insegura desde la salida del subte hasta la puerta de tu casa.

Repetí milimétricamente cada pequeña acción de los días anteriores: salgo por la segunda escalera de la derecha de la plataforma y luego salgo por la escalera mecánica de la izquierda hacia la superficie.

Modificar una de ellas, es modificar el destino nuestro, me temo.

Compré un ramito de fresias antes de cruzar la doble avenida.

Sé que estás triste. Venís derrumbado entre cuidados y dolores.

Pasé por el supermercado chino, compré un vino rosado y mentitas.

El cajero me pregunta todas las semanas si ya soy tu novia. Y yo le digo que aún no.

Subí por las escaleras, mis zapatos hacen un reverb horrible pero sé que a vos te gustan.

Abrí la puerta pausadamente.

Dejé todo en la cocina.

Entré despacio,

aún dormías.

Nada de nuestro mundo de persianas bajas

se había modificado

 ni trastornado.