Propiedad privada

por Eva Mosso

Hay que cambiar de estación
se imponen las costumbres por youtube
y por la cruda realidad de las polillas en el ropero.
Debería escribir un poema.
Acomodo la escalera para llegar a lo más alto
(qué importante es tener espacio de guardado
la divisa dura del mercado inmobiliario).
En el mundo de las polillas
mi casa es un barrio de categoría
tienen un sistema muy sofisticado
de mapeo de zonas.
Algunas eligieron la serena oscuridad de los roperos
pero otras, con las que me identifico más,
se instalan en los techos y las paredes, 
todo luz y sol.
Una vez que eligen el lugar 
cuelgan sus cajitas tejidas
como diciendo: la propiedad es una construcción. 
Tal vez tienen razón,
si ocupan un pedacito acá y allá
en rincones en los que nunca pasa nada.
Arriba de la escalera, 
mirando la extensión de su pequeña ciudad
me debato entre hacer algo o no.
Hay momentos del día que nos imponen ser dioses 
o funcionarios públicos
decidir quién se queda y quién se va.
Es importante que baje 
y me ponga a escribir un poema.