Si los poetas tuvieran títulos como los de la nobleza y los reyes de antaño

por Francisca Lysionek

Roberta, la preciosa

Cecilia, la guardiana del reino

Francisco, el pícaro

Fernanda, la llorona

Gabriela, la de los pies descalzos

Pablo K, el alquimista

Damián, el perverso

Tamara, la bestia magnífica

Sebastián, el oráculo

Abelardo, el bebedor

Mariano, el equilibrista 

María, la oculta

Alfonsina, la inmanente

Washington, el de las manos de cartón

Alejandra, la que espera

I, el conquistador

Celeste, la atenta

Marina, la agraciada

Daniel D, el de la palabra justa

Marosa, la mariposa

Hebe, la solitaria

Jacqueline, la fundadora

Diana, la que tiene zafiros en los ojos

Joaquín, el dramático

Arturo, el de la cabeza virtuosa

Luki, la puti

Cristina, la que patea la piedra

Alejandro, el desquiciado

Daiana, la niña

Ozzy, la liebre libre

Mariana, la escandalosa

Macky, la que grita en el desierto

Irene, la cazadora

Mirta, la que inventa el idioma

César, el prolífico 

Juana, la de corazón noble

Beatriz, la memoriosa

Jorge, el curioso

Candela, la monja antigua

Néstor, el que hace miel con las palabras

Olga, la torcaza

Fabián, el constipado

Héctor V, el que está en un pedestal

Sergio, el del delirio suave

Osvaldo, el rabioso

Ioshua, el joven eternoZona de los archivos adjuntos